Una leyenda antigua cuenta que el amor es un hilo de seda dorado, tan brillante que a veces encandila a quienes lo sostienen.
Por eso el dia en que dos personas van a unir sus vidas, el destino exige dos presencias fundamentales, los guardianes del hilo
Nosotros los llamamos Madrina y Padrino; aunque son algo mas profundo..
Cuando una pareja decide casarse , sus corazones emiten una frecuencia unica, para que esa melodia no se pierda en el ruido del mundo ,necesitan a dos personas que hayan aprendido a escuchar sus silencios.
Elegir la madrina e buscar a quien guarda el cofre de tu infancia, quien tiene el don alquimico de transformar el miedo en valentia con solo una caricia en el pelo; sosteniendo tu brazo teje a tu alrededor un manto con cada recuerdo de los pasos que diste para llegar hasta alli, guardiana de tu pasado para que cuando entregues tu "si" lo hagas con ternura.
Elegir padrino es enontrar la roca donde encalla la tormenta, cuya presencia es un escudo contra las dudas de la madrugada, llevando en su mano una antorcha para iluminar vuestro futuro, dando la fuerza neesaria para que vuestros pasos sean firmes y recordando que vuestro matrimonio es un puerto seguro donde atracar
No se elige a los padrinos con la logica de los numeros, sino con la memoria del alma, porque en el momento en que la musica comienza y el pasillo parece infinito ocurre su verdadera magia.
Estan alli para sostener vuestro cielo, ser vuestra luz de emergencia si la noche se os vuelve oscura y no os encontrais el uno al otro; si vuestro amor llegara a flaquear son los encargados de recordaros como brillabais el dia que hicisteis vuestra promesa y que aunque atraveseis dificultades lo que construisteis es mas grande que el tiempo..
Al final de la ceremonia, ellos se marcharan en silencio con la satisfaccion de que han anclado el hilo a la tierra para que el camino de la pareja comience ...